martes, 7 de enero de 2014

El frío de Nava de Béjar hizo perder el color al rostro de Baltasar

Fotografías : José Bernardo Hernández
Un poco apretados en un carro adornado para la feliz ocasión, Melchor, Gaspar y Baltasar hicieron parada y fonda en el pueblo de Nava de Béjar para que los pequeños de esta localidad salmantina disfrutaran de la noche que les está destinada. Hacía un frío de sierrra e invierno, a tal punto, que alguien comentó incluso que el propio Baltasar, poco acostumbrado a nuestros climas, pareció perder un tanto el color por momentos.
Sus Majestades hicieron ronda rápida por las calles lluviosas de La Nava para finalmente acercarse hasta la iglesia a admirarse y rendir culto al magnífico Nacimiento montado allí por los vecinos de la localidad. Acto seguido los Magos de Oriente recibieron a los niños naveros para entregarles los regalos solicitados y charlar con ellos un rato. Momentos emocionantes e irrepetibles que tuvieron su continuación con la merienda que se ofreció en el Bar Los Álamos.


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